Cartago

Cártago (fundada por los fenicios en 814 a.C.) es recordada como una de las grandes ciudades de la antigua Mediterráneo, donde la herencia de la civilización púnica, la ambición imperial romana y la Túnez moderna convergen sobre el Golfo de Túnez. Destruida tras la Tercera Guerra Púnica y reconstruida como una importante capital romana, más tarde declinó pero nunca perdió su poder simbólico. Hoy, calles residenciales tranquilas rodean extensos restos arqueológicos, donde templos, baños, villas, teatros y monumentos cristianos primitivos revelan las civilizaciones sucesivas que moldearon el norte de África, haciendo de Cártago tanto una ciudad viva como uno de los paisajes históricos definitorios de la región.