Puerto de Sídney

El puerto de Sídney, el valle fluvial inundado de Port Jackson, es el anfiteatro natural que hizo posible la ciudad y aún moldea cómo se la vive. Durante decenas de miles de años, sus calas y cabos fueron, y siguen siendo, Country para los Gadigal y otros pueblos Eora. En 1788 la Primera Flota entró en estas aguas profundas e inició un puerto colonial que vinculó a Australia con el comercio y los conflictos globales. Hoy los ferris, los antiguos muelles, el Harbour Bridge (1932) y la Ópera (1973) convierten la ensenada en un escenario cívico compartido, con especial intensidad en la noche de Año Nuevo.